
Dinero, idioma, tarjetas SIM y vestimenta en los monasterios: los pequeños detalles que hacen que un viaje por Montenegro fluya.
Montenegro es un país fácil de recorrer: unas cuantas notas prácticas antes de aterrizar, y el resto se resuelve solo.
La moneda es el euro. Las tarjetas se aceptan casi en todas partes, pero lleva algo de efectivo para konobas, mercados y pueblos de montaña.
El montenegrino es el idioma oficial. El inglés es habitual en el turismo y el ruso se entiende ampliamente en la costa.
Las SIM de prepago y eSIM locales son baratas y rápidas. Ojo: el roaming de la UE no aplica — Montenegro no está en la UE.
El agua del grifo es potable en la mayor parte del país: rellena la botella y sigue.
Un 10% se agradece en restaurantes y cafés, pero nunca es obligatorio. Redondea en taxis y bares.
Cúbrete hombros y rodillas al visitar monasterios como Ostrog: un pañuelo ligero en la mochila lo resuelve.
Basta con el pasaporte o el DNI de la UE. Lleva una copia contigo y deja el original en el alojamiento.
Marca el 112 ante cualquier emergencia, en todo el país: los operadores hablan inglés.
Seguridad y alertasConsejo local
Las distancias parecen cortas en el mapa, pero las carreteras de montaña se toman su tiempo. Planifica menos paradas y disfruta más de cada una.
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